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Carta QR

La carta que ven tus clientes cuando escanean el código de la mesa. No es un PDF: es una página que se lee bien con una mano, sin hacer zoom.

La carta en el panel

Sube el PDF y la rellenamos nosotros​

El paso que nadie quiere hacer es escribir ochenta platos a mano. Por eso:

  1. Pulsas Sube el PDF de la carta y eliges el PDF o una foto.
  2. Lo leemos con IA y sacamos secciones, platos, descripciones y precios.
  3. Lo repasas y guardas.

Tarda menos de un minuto. Funciona con PDFs de diseño y con fotos de la carta impresa.

Los precios nunca los pone la IA

Los precios se copian del original tal cual están. Un modelo de lenguaje puede equivocarse leyendo el nombre de un plato; con un precio, eso no es aceptable.

Editarla a mano​

La tabla de edición tiene tres columnas: nombre del plato, descripción y precio. Puedes añadir y borrar platos y secciones, y cambiar el orden. Cuando guardas, la carta pública cambia al instante: no hay que reimprimir el QR nunca más.

Multiidioma​

Eliges hasta cuatro idiomas y los escribes una sola vez: la traducción se rehace sola cada vez que guardas la carta.

La carta pública

El cliente ve unas pestañas con los idiomas y, la primera vez, saltamos al suyo automáticamente si lo tenemos. También puede ver el Original, que es lo que has escrito tú.

Los nombres de los platos se traducen; los precios, nunca: se vuelven a copiar del original por posición. Un «Pa amb tomàquet» puede quedarse en catalán en la carta francesa a propósito — hay nombres que no se traducen.

El código QR​

Se descarga desde la misma pantalla y es siempre el mismo. Imprímelo una vez. La dirección pública es:

https://taula.ai/c/tu-restaurante

Arriba de la carta hay un botón Reservar mesa, que lleva a tu página de reservas. Es la manera más barata de convertir a alguien que ya está sentado en una reserva para la semana que viene.