Dejar el restaurante a punto
Son cuatro cosas. Con estas cuatro, tu página de reservas ya funciona.
1. Los turnos
En Turnos y horarios dices cuándo se puede reservar, como en el editor de horarios de Google: una fila por día, abierto o cerrado, y los servicios que haces —comida, cena— de la primera a la última hora de entrada.
Tocas un servicio para cambiar sus horas y, con Aplicar también a, las copias a otros días. Las horas de reserva se hacen solas, cada 15, 30 o 60 minutos.
Cómo se configuran los turnos →
2. Las mesas
La cuenta empieza por ocupación y este paso no te hace falta: en Turnos y horarios dices cuánta gente cabe en cada turno. Las mesas solo hacen falta si cambias a trabajar con mesas en Configuración → Cómo gestionas las reservas.
En Configuración → Salas y mesas pones las mesas que tienes de verdad, con su capacidad. Esto es lo que hace que nunca haya dos reservas en la misma mesa: la disponibilidad que ve el cliente sale de tus mesas, no de un número inventado.
3. La carta
En Carta QR subes el PDF de la carta y la rellenamos nosotros: secciones, platos y precios. Tú solo lo repasas.
4. Los avisos
En Avisos decides qué recibe el cliente y qué le pides: recordatorio, si las reservas te las confirmas tú, y si pides anticipo.
Y ya está
Cuando tengas esto, tienes el enlace de tu página de reservas. Lo puedes poner:
- en el perfil de empresa de Google, como enlace de reservas;
- en la bio de Instagram;
- en tu web, como botón o como widget;
- en el QR de la mesa, junto con la carta.